Temporada 5

Episodios (8 episodios x 45 minutos)

Índice de episodios
Episodio 1. Canary wines
Episodio 2. Somontano, viñedos a las faldas de los Pirineos
Episodio 3. Jumilla, Monastrell, la superviviente
Episodio 4. Jumilla, el ciclo del tiempo
Episodio 5. Cariñena, Cariñena y Cariñena
Episodio 6. Santa Margarta, Mallorca, el valor de lo autóctono
Episodio 7. Yecla, un municipio, una denominación
Episodio 8. Fondillón y Supurao

Estreno en la primavera de 2019. Canal Viajar.

01.-  CANARY WINES
Marmajuelo, Gual, Vijariego, Baboso Negro, Verdello, Listán negro, Negramoll, son algunos nombres de variedades autóctonas que fueron responsables de algunos de los vinos más preciados del mundo, pero los estilos de los vinos no permanecen constantes y sobre todo dan un giro desde el momento en que ya no es la navegación la única forma de llegar a Canarias.
Veremos cómo sin embargo estas variedades han permanecido inalterables al paso del tiempo y sin duda ya están en vías de recuperar la gloria de los tiempos pasados, adaptando su estilo a vinos de corte moderno pero manteniendo la esencia de su cultivo ancestral.

02.- SOMONTANO, VIÑEDOS A LAS FALDAS DE LOS PIRINEOS.
¿Los Pirineos nos separan o nos unen a Francia? En la fabla aragonesa se funden el español, con el francés. Por ello no debe de sorprendernos que aquí encontremos variedades del sur de Francia, con otras que también son de aquí. A nuestra vieja conocida la Garnacha, se sumará la Moristel local, pero tal vez resulte más difícil de explicar la abundancia de Gewürztraminer, pero ésta será otra historia.
Hoy es imposible conocer todos los vinos del mundo, pues se han multiplicado exponencialmente en los últimos años, lo que es bueno, pero confuso. Por ello, frente a una lista de vinos en un restaurante, si hay vinos de Somontano es la salvación, pues jamás decepcionan, y es que hay muy buena uva entre la gente de estas tierras.

03.-  JUMILLA – MONASTRELL, LA SUPERVIVIENTE.
Hay testimonios de la presencia de la uva en Jumilla de hace 5.000 años. Los contestanos, íberos aquí asentados, utilizaban vajillas griegas para el servicio y consumo del vino, y seguramente eran de consumo local. Sin embargo su destino daría un giro hace poco mas de un siglo.
Pero nos interesa más hablar del gran y rico futuro que tiene por delante, ya que afortunadamente las nuevas generaciones, al tiempo que quieren incorporar aire fresco a los vinos, sienten también admiración por algunas auténticas joyas tradicionales

04.-  JUMILLA, EL CICLO DEL TIEMPO.
Durante un año completo seremos testigos del ciclo de una vieja viña de Monastrell, sobre  un suelo pobre y bajo un sol de justicia.
Veremos a titanes que en sólo una bodega elaboran más kilos que algunas denominaciones y a otros personajes que luchan por cambiar la percepción granelera de Jumilla.
Y en esas idas y venidas para ver el ciclo de la Monastrell, en la barra de un bar, nos recordarán cómo se debatían para hacer el vino a principios del siglo pasado. Podremos entender que los vinos reflejan las características y circunstancias de cada año, por eso, ni son iguales ni dejan de evolucionar.

05.-  CARIÑENA, CARIÑENA Y CARIÑENA.
En este episodio vamos a visitar la mayor cooperativa de Cariñena, que es además el resultado de la unión de un grupo de cooperativas, y veremos cómo son capaces de elaborar , aparte de grandes volúmenes, algunas de las parcelas más pequeñas, que de no haber sido por sus anchas espaldas seguramente se hubiesen perdido para siempre.
Qué cosa más extraordinaria que poder deleitarnos probando vinos de la variedad Cariñena en la Denominación de Origen Cariñena y en la localidad de Cariñena. Su homónima francesa la Carignan, toma de aquí su nombre y desde aquí viajó también al Nuevo Mundo, luchemos para que nadie lo olvide.

06.-  SANTA MARGARITA, MALLORCA, EL VALOR DE LO AUTÓCTONO.
El resultado de los nuevos vinos que se obtienen tras el hallazgo de una auténtica caja de Pandora de variedades autóctonas de vid ha hecho más llevadero el arduo trabajo para la obtención de su reconocimiento. Haremos un paralelismo con la sobrasada, asistiendo a la final una cata, para la elección de la mejor del año, junto a sus elaboradores y junto a unos vinos, naturalmente.
Los valores ecológicos están aquí para quedarse y podremos recorrer en bicicleta el Sendero Azúl que recorre la costa desde Can Picafort a la impresionante Necrópolis de Son Real,
y desde ahí dirigirnos a Santa Margalida, para ser testigos de la fiesta de La Beata, la de mayor arraigo y tradición en la isla, ya veréis.

07.- YECLA, UN MUNICIPIO, UNA DENOMINACIÓN.
No sabemos qué beberían los pobladores del Monte Arabí, pero si los Romanos, que aquí dejaron profunda huella. Los escritos de Azorín en el casco antiguo de esta localidad  nos ayudarán a entender las diferencias de hoy y de su época.
El vino sigue comprándose a granel en auténticas procesiones, pero su viñedo sobrevive gracias a la exportación. Podremos deleitarnos con tradicionales platos de vendimia, como de la más selecta gastronomía, haciendo que recorrer sus bodegas sea toda una experiencia, gracias tanto al esfuerzo colectivo como el familiar.
Conoceremos las diferencias de los vinos de tierra arriba y tierra abajo, en viñedos en los que conviven la resistente Monastrell con su compañera la Garnacha tintorera, que aún se cultivan a todo viento como en modernas espalderas.

08.- FONDILLON Y SUPURAO
Gracias al empeño de diversas familias podemos apreciar hoy auténticas joyas enológicas, que corrieron el riesgo de haber desaparecido.
El Fondillón se elabora en circunstancias excepcionales dejando las uvas pasificar en la viña. La sequedad del interior de Alicante garantiza que no haya problemas de podredumbre, pero no se puede garantizar su elaboración año tras año. Vino rodeado de historia entrecruzada de las vidas de marineros portugueses, Luis XIV, Dumas y Azorín. Un vino-perfume de obligado conocimiento y testigo mudo del paso de los siglos.
En zonas humildes de Rioja, y de pequeños majuelos, renace un estilo de vino que casi cae en el olvido. Se vendimian sólo los racimos más sueltos, en plenitud de madurez y se cuelgan en el interior de las bodegas en naves aireadas esperando que a lo largo de los meses se pasifiquen, para sólo entonces pisarla. Fue necesario documentar su existencia histórica para que obtuviesen el reconocimiento institucional. De momento gracias a una sola familia.